Mostrando entradas con la etiqueta información práctica. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta información práctica. Mostrar todas las entradas

lunes, 12 de agosto de 2013

Los detectores de humos salvan vidas



Nadie quiere tener un incendio. Pero cuando sucede, sus posibilidades de controlar el Fuego y escapar de la muerte son mayores si tenemos un detector de humos y extintor de incendios. Estos dos importantes aparatos deberían estar en cada hogar aunque no son legalmente exigibles para viviendas particulares en España actualmente. Los detectores de humo reducen las probabilidades de morir en un incendio en cualquier edificación ocupada por personas y con riesgo, aunque sea bajo, de incendio.
 "Tan simple como suena, la instalación de detectores de humo es una de las medidas de seguridad más importantes que un propietario puede tomar. ¿La razón? La mayoría de los incendios en el hogar, y aquellos con resultado de muerte se producen en edificios que no están equipados con detectores de humos ", según diversas fuentes como la NFPA y estadísticas existentes. 


Hay varios tipos de detectores. La mayoría trabaja por ionización. Una pequeña corriente eléctrica se lleva a cabo en el interior del detector. Cuando esta se interrumpe por el humo, se activa una alarma.
Otros son fotoeléctricos - que son menos comunes se basan en un pequeño haz de luz para detectar el fuego. Si el haz se interrumpe por el humo, emite un sonido de advertencia.
El área más importante para la instalación de un detector es el área de descanso. No se debe, sin embargo, instalar detectores en cocinas y baños, porque los vapores de cocción y vapor de agua les puede ocasionar falsas alarmas (también depende de la sensibilidad del aparato).

Los detectores deben ser instalados cerca o en el techo. No instale el detector cerca de las ventanas, puertas o calefacción y aire acondicionado de convección de aire, porque podría desviar el humo de la unidad.
 

Si optamos por detectores individuales con alarma incorporada para el hogar, el mantenimiento es muy simple: limpia el polvo de las unidades y elimina las telarañas y nunca pintes sobre un detector de humo. Haz un test de funcionamiento periódicamente sobre todo para comprobar el estado de la batería si nuestro modelo no nos avisa del final de su vida útil. De ese modo estaremos seguros de su capacidad para avisarnos si se produce un incendio.
 
En el caso de contar con una red de detectores conectados a una central de alarmas en centros donde por su ocupación, superficie y/o actividad son legalmente exigibles según DBSI del CTE (Código Técnico de la Edificación), el garantizar el funcionamiento de los mismos debe encargarse a un mantenedor autorizado siguiendo las indicaciones del RD1942/93.
Un incendio siempre es una situación terrible y nadie quiere perder su hogar o lugar de ocio y/o trabajo debido a la falta de aviso en caso de incendio.


 La mayoría de las muertes se producen debido a los gases y la inhalación de humo. El humo y gases son tóxicos y se disemina fácilmente por toda la edificación. En ausencia de un detector, el humo puede pasar desapercibido durante la noche. El fuerte sonido de su  alarma es suficiente para despertar incluso el sueño pesado y salta antes de que la situación se salga de control.
Instalar los detectores de humo en distintos lugares alrededor de la casa como los dormitorios, salón y terraza. No coloque detectores cerca de la chimenea, ya que pueden desencadenar falsas alarmas que pueden causar estrés innecesario y hasta pánico en su casa. Si sólo hay un detector que se utilice, la instalación en el techo del pasillo fuera de los dormitorios. Si se pone un detector en el sótano, asegúrese de poner en la parte inferior de la escalera del sótano.

Si bien es cierto que un detector de humo es una gran ayuda en la detección de un incendio, asegúrese de alertar a todas las personas próximas. La seguridad sigue siendo la prioridad número uno y el detector es un dispositivo diseñado para alertar y prepararse para una posible evacuación en caso de incendio. No tenga la tentación de rescatar algunas de sus pertenencias antes de garantizar la seguridad de los miembros de su familia, grupo de compañeros, amigos,…. Tenga en cuenta que las cosas materiales y hasta su hogar puede ser reemplazado, pero una vida nunca puede ser sustituida.

lunes, 22 de julio de 2013

Plan de emergencia en Hoteles, ¿huéspedes protegidos?

La particularidad que define la actividad en este caso es además de la alta ocupación es el desconocimiento del edificio por regla general de los huéspedes o visitantes.
A lo anterior se une que el periodo más delicado es el nocturno, donde los usuarios están en las habitaciones y hay menos trabajadores en el/los edificio/s.

Dependiendo por tanto de los factores anteriores así como de las propias instalaciones y distribución del edificio, se puede obtener, aplicando las correspondientes fórmulas un cálculo del nivel de riesgo de cada centro (número de escaleras de evacuación, protegidas o no, nº plantas sobre y bajo rasante, sistemas de extinción automática,...).

Los lugares donde históricamente se han producido más incidentes han sido siempre cocina, lencería, almacenes varios y cuartos de instlaciones, aunque puede haber otros dependiendo de la actividad diversa que se desarrolle en cada hotel (por ejemplo si en un comedor se dispone de un show cooking, éste representa un aumento del riesgo de incendio, si se dispone de depósitos de GLP se aumenta el riego de escapes y vertidos así como de incendio,...).

Serán fundamentalmente el Jefe de Emergencias (suele coincidir con el Director del Hotel) y el Jefe de Intervención (suele coincidir con el Responsable de Mantenimiento) quiénes manejen la situación en los primeros instantes de producirse algún tio de emergencia y todo el resto del Grupo de emergencia y trabajadores, jugarán papeles fundamentales para la evacuación, ayuda a usuarios y revisión de zonas.

Al personal se le debe formar y entrenar periódicamente para poder dirigir y ponerse a salvo a sí mismos y al resto de ocupantes del edificio.





viernes, 19 de julio de 2013

Planes de emergencia en Hospitales

Evidentemente serán muy diferentes unos Manuales de Autoprotección respecto a otros. Es una cuestión de tamaño, ocupación, distribución e instalaciones del centro sanitario de atención especializada de que se trate, además del entorno y situación.


Pero si tratamos de buscar coincidencias, además de la actividad sanitaria (diferentes servicios, plantas de hospitalización, laboratorios,...) y no sanitaria (mantenimiento de instalaciones, limpieza, cocina, lavanderia,..., muchos de ellos cada vez más externalizados) podemos encontrar otras, principalmente:




1. Por definición es un edificio no evacuable, al menos en su totalidad, ya que tenemos zonas de encamados e ingresados de diferente grado de autonomía y necesidades particulares, muy díciles de evacuar, al menos verticalmente. Por eso los requerimientos del Código Técnico de Edificiación son especialmente estrictos para la actividad sanitaria y protección contra incendios.



2. Muchos productos químicos, fármacos, gases anestésicos y técnicas suelen coincidir.

3. Hay zonas de baja o nula ocupación y otras que son fácilmente evacuables, al menos horizontalmente hacia un sector de incendios contiguo.


4. Quirófanos, UCI, Urgencias, Psiquiatría, ...., son zonas sensibles y complicadas de reaccionar ante una emergencia si no está perfectamente implantado el Plan de Autoprotección.


Este último es un aspecto fundamental y que pocas veces se consigue y se puede involucrar a los profesionales sanitarios; la valoración y estudio del posible desplazamiento forzado por una situación de emergencia de un área o servicio (evacuación horizontal). Qué, quién, cómo, cuándo, hacia dónde, con qué equipamiento/instrumental, son preguntas que conviene hacerse para preveer una posible situación peligrosa y saber reaccionar ante las mismas. Se trata de un trabajo importante de colaboración entre Técnicos competentes y Jefes de Servicio, Supervisores, Direcciones médicas y de Enfermería y demás involucrados en la actiivdad que se desarrolla en el área en cuestión.





miércoles, 3 de julio de 2013

Planes de Emergenca en Guarderías, Colegios e Institutos, ¿están nuestros hijos seguros?


Todos ellos son centros de pública concurrencia con la peculiaridad, en este caso positiva, de que los ocupantes normalmente conocen el centro y sus instalaciones.

Sin embargo en Educación Infantil el riesgo aumenta porque los ocupantes se considera que no pueden evacuar por si sólos, así como en Primaria necesitan una guía clara de qué hacer y cómo actuar en caso de emergencia. 

Lamentablemente no tengo muy buenas experiencias respecto a los Manuales de Autoprotección o Planes de Emergencia de los centros de Educación, ya sean Infantil, Primaria o Secundaria; Me refiero a que existen, sobre todo en los pertenecientes al sector público, múltiples carencias en líneas generales.

Afortunadamente la gran mayoría son centros con un nivel de riesgo global bajo y por suerte nunca pasa nada. Deberíamos no obstante exigirles que se disponga de un Plan actualizado, implantado y mantenido (como recoge la normativa nacional y autonómica).

El papel fundamental lo juega en este caso, además de los responsables de los centros, el personal docente y no docente, puesto que depende de su formación y entrenamiento específico respecto al Plan de Emergencia el que puedan reaccionar rápido y convenientemente ante una hipotética situación de emergencia (incendio, fenómenos meteorológicos adversos, escapes de gas, ...) y poner a buen recaudo a los alumnos de forma rápida y ordenada, sin que se produzcan accidentes o se genere pánico entre los mismos.

Las deficiencias más habituales que suelen aparecer en los mismos según mi experiencia son: 
  • Desconocimiento y falta de formación al personal o no refresco de la misma
  • Deficiencias en señalización e instalaciones de protección o generales por mal mantenimiento (sólo correctivo en lugar de predictivo-preventivo).
  • Falta de entrenamiento mediante simulacros
  • Aviso tarde al 112 para disponer en alerta los Servicios necesarios hasta confirmar la emergencia.
Por regla general, nuestros hijos están más o menos seguros si conjugamos nivel de riesgo, voluntad del personal de los centros de enseñanza y actuaciones parciales que se han realizado anteriormente, si bien NO se puede decir que estén en el nivel óptimo para poder enfrentar con gran seguridad, rapidez y serenidad una situación de emergencia (entre otras cosas porque todas son diferentes y pueden producirse múltiples combinaciones de sucesos, horarios y nº de afectados), previa llegada de los Servicios externos de ayuda si se ha requerido sus servicios (no debe retrasarse su aviso bajo ningún pretexto).

martes, 2 de julio de 2013

Cómo implantar un Plan de Emergencias

No es lo mismo redactar un Plan de Emergencias o Plan de Autoprotección que implantarlo o mantenerlo.


Podemos tener un documento perfectamente redactado y muy completo de 100 o 200 hojas con multitud de gráficos, tablas, planos,..., firmado, visado, sellado y certificado pero que será inútil si sirve como adorno en la estantería, cajón o despacho sin sacarle partido y aprovechar el conocimiento y la información que contiene.
 


Implantarlo depende fundamentalmente de la voluntad del empresario, director, gerente del centro en cuestión, poniendo los recursos necesarios (humanos y materiales) a disposición para tal fin y respaldando personalmente tal tarea.


Los mecanismos son a priori fáciles aunque conllevan mucho trabajo, tiempo y esfuerzo detrás, requiriendo la ayuda y asesoramiento de un especialista y consisten en:

Información: respecto del Plan a todos los involucrados (internos, externos,...)
Formación: del personal, especialmente de los responsables y participantes en los equipos de emergencia
Simulacros: ejercicios de evacuación, prueba de comunicaciones, ...

Por otra parte, podemos haber realizado e implantado un Plan pero no darle continuidad, estancarnos en acciones puntuales y no aprovechar las oportunidades de mejora y recomendaciones que se derivan de cada fase de implantación (recoger observaciones de los trabajadores, revisar y/o reparar señalizaciones o instalaciones que no funcionan adecuadamente, modificar errores en planos,..., en definitiva seguir el ciclo de mejora continua).


Finalmente, tras contar con un plan implantado, éste debe actualizarse periódicamente, aportando y enriqueciendo el Plan o Manual con la información, acciones, pruebas,..., que se han ido realizando en el tiempo y adaptándolo a la situación muchas veces cambiante de las empresas (es un documento vivo que debe ajustarse a la realidad en cada momento para poder ser efectivo cuando se ponga en práctica).



El efecto es parecido a un curso de manejo de extintores o primeros auxilios, cuando se recibe la formación uno se siente muy preparado para intervenir en cualquier momento y manejar situaciones hasta cierto grado de complejidad lo que confiere gran seguridad en sí mismo, pero cuando ha pasado más de un año desde la misma y afortunadamente no se ha tenido que poner en marcha ese conocimiento adquirido, el mismo se va perdiendo y habría que refrescarlo periódicamente.